jueves, 16 de abril de 2015

Y aunque el mundo se confunda, esto es la vida para mí.

Te echo de menos, no espero que lo entiendas. Son las nueve de la noche, me escondo en la música y todavía no ha oscurecido. Suelo leer entrelineas tus palabras pero tú nunca dejas nada a medias, marcas con comas y puntos todo lo que yo jamás seré capaz de decir. No te culpo; solo te pido,por favor, que me traigas de vuelta. Que me llevaste contigo no recuerdo cuando, solo sé que lo que fui se fue un día y desde entonces me odio un poco más. Porque sabes que te hablo entre líneas, te escribo en braille o te envío señales de humo con tal de decirte que tienes diez encantos:

1. La forma en la que clavas tus ojos en mis pupilas cuando te hablo.
2. Tus ojos medio cerrados al sonreír.
3. Cuando me agarras por la nuca para darme dos besos.
4. Cuando eres borde, pero no conmigo.
5. Cuando me preguntas si estoy bien cuando nadie más lo hace.
6. Tu sonrisa. (Es una buena razón por la que morir)
7. Cuando apartas el pelo de mi cuello y lo rozas.
8. Cuando paras el tiempo.
9. Cuando paras mi corazón.
10. Tu "escribiendo..." de Whatsapp.
11. Tu risa.

Después de estos diez encantos, te quedan infinitos más. Soy incapaz de enumerarlos, solo puedo decirte que contigo es como con nadie más. Que cuando te miro me olvido del resto y cuando me miras, más de lo mismo. Que solo me encuentro entre tus brazos, que solo me pierdo si no estás. Que sé que no podemos hacer de esto una prueba constante, pero necesito escucharte y sentirte a escasos centímetros de mí. Nada más, solo tenerte cerca y que el tiempo no pase. Que lo pares y te olvides de lo que quiero. Que no me observes, ni me veas, mírame. Después de estos diez encantos encuentro las razones por las que te quiero, pero jamás encontraré la respuesta a por qué te quiero tanto. No quiero encontrarla, no existe. Solo sé que después de estos diez encantos, que después de ti no habrá nadie. 

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