domingo, 19 de abril de 2015

Tenía un modo de sonreír que me hacía sentir pequeña e insignificante.

Verte es como si la vida recobrara sentido. Es como descubrir el por qué estas donde estas, es como mirarme adentro y decir: Si él está aquí, no debo de haber hecho las cosas tan mal. Que vale, que no siempre he hecho lo que debía, pero sí lo que sentía. Por eso quiero que sepas que tengo ganas de ti. Fue cuando me senté a tu lado y sentí que no había nadie más que nosotros, cuando hablaste y dibujé infinitas veces tus labios con mis ojos, cuando me miraste y me imitaste con una sonrisa enorme; fue ahí cuando sentí que la vida valía la pena por momentos como esos. Sentí que volvía vivir, que volvías. Y juro que me sentí infinita. Porque tenerte siempre cerca es como rozar el cielo con los dedos. Porque tenía los pies en el suelo, pero cada vez que me mirabas sentía que estaba volando. Porque parecía un sueño, porque no quiero creerme que los momentos contigo son reales. Porque en eso de joder las cosas soy una experta, así que voy a besarte. Y está vez voy en serio. 

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