viernes, 26 de septiembre de 2014

Como me gustaría compartir la respiración contigo y traerte de vuelta.

Hace tiempo que no te escribo, pero te pienso todos los días. Aunque lo cierto es que no sé llevarlo y creo que nunca voy a poder. Cuando te pienso demasiado duele muchísimo, como el primer día. Porque de repente todo se derrumbó, una bomba estalló en mi interior. Todo se fue. El sueño de volver a tenerte se esfumó, y si se esfuma un sueño…

Como me gustaría compartir la respiración contigo y traerte de vuelta. Un vacío lleno de recuerdos me ayuda, pero que injusta es la vida y como te necesito. No voy a decir que lloro cada noche, porque no es cierto. Solo lloro cuando pienso mucho y siento que todo es una mierda, cuando recuerdo los momentos vividos contigo, también. Y hoy he soñado contigo y he sentido que te echo mucho más de menos que lo que creía.


Hay tantas cosas que me gustaría decirte, que nunca te dije. Y es que hay personas que te sacan una sonrisa solo con respirar y tú eras una de ellas, pero lo mejor de todo, es que sacabas sonrisas a todo el mundo y eso sí que no lo hace cualquiera. Eras tan sencillo que te hacías querer muchísimo. 

Cuando salgo a mirar las estrellas, siempre hay una que brilla más que todas las demás y pienso que eres tú. Porque brilla tanto como lo hacia tu sonrisa, entonces le sonrío y cierro los ojos fuerte para verte, a veces se me escapa un te quiero, otras lo digo para mis adentros. Porque aunque el telón de tu obra esté cerrado, a veces me asomo para recordar tu olor y tu voz.
Siempre vas a estar en mí, pequeño teatrer. 

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