domingo, 12 de junio de 2016

Quiero seguir contigo.

- Nunca creí que llegaríamos hasta aquí.
- Ya, todo lo que querías que no pasara ha pasado.
- ¿Qué quieres decir con eso?- Sus palabras has atravesado mi pecho como cuchillos.
- No sé, tus acciones han de acompañar a tus actos.
- ¿Y no los han acompañado?- Dije llena de rabia, mientras el alzaba sus hombros ignorando una respuesta.
- ¿Qué hicimos para merecer esto? ¿Qué hicce?- Le pregunte resignada.
- Quererme.
- Quererte no ha podido traer tantas guerras.
- En el amor no hay un punto medio: juntos o separados.
- Sí que hay punto medio, hemos estado todo este tiempo en ese punto.
- ¿Quieres seguir ahí?- clavó, por primera vez después de tres meses, sus pupilas en las mias.

Fueron unos segundos eternos en los que un nudo vino a mi garganta y se me olvidó cómo articular cualquier palabra mientras no dejaba de mriarme. Cogí aire:

- Quiero seguir contigo.

Tras estás palabras que no sé cómo fui capaz de pronunciar, él me agarro el brazo atrayéndome hacia él y me abrazo. Cómo explicarlo si entre sus brazos no hay espacio para razonar, solo para sentir. Es como si pones tu canción favorirta a todo volumen, cierras los ojos y te dejas llevar por su ritmo. Él te abraza y no ha de pasar nada más, porque en ese momento esta pasando todo y la vida no es más que respirar en su pecho.

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