No sé qué me esta pasando, pero todo lo que juré haber dejado de sentir está volviendo a mí. Siento como mi corazón vuelve a encogerse cada vez que pasó por cada lugar en el que estuvimos juntos. Y han sido tantos... Y hemos sido tanto. Es inútil quererte, es tirar millones de te quiero a la basura. Al menos así es como tú y el resto del mundo lo vereis. La realidad es muy distinta, cualquier te quiero que te dedique a ti es el te quiero más grande y más real del mundo. Creeme cuando te digo que eres lo más bonito que me ha podido pasar, porque es imposible que no lo seas. Es imposible desengancharse de tu sonrisa y no fui consciente de los mucho que la echaba de menos hasta que la volví a ver. Hasta que hiciste ese gesto que tantas veces me habias dedicado, inclinando la cabeza y sonriendo, supongo que fue entonces cuando todo volvió a mí. Eres una persona increíble y no puedo ser contigo si no te quiero, si yo desde el primer segundo en que entraste en mi vida ya estaba dispuesta a darlo todo por ti, como voy a poder ahora no hacerlo. Ya te lo he dicho más de una vez, yo la felicidad solo la he saboreado en momentos vividos contigo.
Lo único que realmente quiero es que entiendas que lo mínimo que puedo hacer es decirte y recordarte lo bonito que eres, por dentro y por fuera. Que lo único que puedo hacer es quererte y desearte, pero nunca, nunca tenerte. Por eso lo que más me jode es que tengo tanto, siempre he tenido tanto que darte que no sé dónde meterlo y me está consumiendo. Es tu magia, estoy segura de ello, me haces perder la cabeza, las manos, los pies, hasta el corazón. Es tu magia, si no dime cómo fue posible que deshicieras en cinco minutos todo lo que creía haber conseguido en tres meses, porque esto lo has hecho cuatro veces en cuatro años.
Necesito decirtelo, y es que siento como me aprisiona el corazón queriendo salir, las dos malditas palabras de siempre:
Te quiero.
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