¿De
verdad esto es lo mejor que puedo hacer? ¿Dejar pasar todo por lo que me como
la cabeza? No suena muy convincente, que puedo pasar de todo en cuanto me rodea
y dedicarme a... no sé muy bien a qué. Si es que, esto es lo que pasa cuando no
tienes ni idea de qué hacer. Que no sabes si haces bien o mal; que si lo que
haces es lo que de verdad quieres o no. Y al final acabo como siempre, envuelta
en miles de preguntas, envuelta en miles de pensamientos y todo sin una
respuesta, sin un por qué. Lo que pasa es que se me van acabando las ganas y me
entran ganas de enfadarme con todo y todos los que me recuerdan a ti; y al final
acabo envuelta en un montón de mierda, que solo me lleva a sentirte más fuerte.
Supongo que una acaba hartándose. Que le den a todo. Que le den a la vida, que
me den a mí. La gente jamás entenderá que pueda estar así por ti.
¿A qué me
refiero con estar así? No tengo ni idea, no sé cómo me siento. Bueno, en
realidad sí que lo sé, solo que no es como quiero sentirme, ni cómo quieres que
me sienta. Pero mira, al menos seré sincera conmigo misma. Estoy consumiéndome,
de nuevo, por dentro. Ya no quiero evitar hablar de ti, no quiero retener esto
que grito en mi interior, ya no quiero mirarte como si no pasara nada. Ya ves,
mi récord de no llorar por ti ni siquiera ha llegado a dos semanas. No puedo
evitarlo, por cada palabra que escribo cae una y otra, y otra más. Podría hacer
como que todo va bien, si realmente lo fuera. Pero por más empeño que le ponga
no te vas de mí. Echo de menos escribirte, a ti; no a un estúpido blog. Echo de
menos no coger una hoja, un boli y empezar a escribirte, volver a dejarme
llevar por lo que llevo dentro. Contarte que los días sin ti se me están
haciendo largos e insípidos. No sé, hacer como antes. Soltarte un rollo sobre
lo mucho que te quería y lo poco que me importaba el resto del mundo cuando te
tenía delante. Sí, no sé, decirte que me estas jodiendo y que te odio por esto,
pero perdonarte a la mínima sonrisa. Porque cuando te escribía esas cartas y te
las daba, no hacía nada más que vaciarme de ti y respirar. Aunque no tardara en
llenarme de ti, pero ayudaba. Supongo que para todo el mundo, lo que estoy
haciendo es lo mejor que puedo hacer. Ser fuerte, pasar página y guardarme
todo. Y estoy segura de que es lo mejor, pero me estoy destrozando por dentro.
Y aquel vacío no puedo volver a sentirlo, porque no creo que pueda resistirlo.
Que te echo de menos. Que te quiero. Que no quiero seguir insistiendo, porque
no llego a ningún sitio, más que a la basura recordándote todo lo que sabes de
sobra. Pero me estoy apagando.
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