miércoles, 25 de marzo de 2015

Tendría que estar muerta para no recordarlo. Y quizá ni siquiera entonces lo olvidaría.

Si te vas, vete ya. Tengo que prepararme si vas a dejarme. Así que si vas a irte, avisa y vete ya. Porque me va a costar mucho acostumbrarme a la realidad. He estado mucho tiempo soñando. En el fondo, sé que sabes que todo esto me lo he buscado yo, porque es la verdad. Lo cierto es que estuve mucho tiempo pensando que sentías algo y que podríamos ser todo lo que quisiésemos, pero esto es algo de lo que también te culpo a ti. No fuiste capaz de mirarme a los ojos y decirme: “No siento nada por ti, nunca lo voy a sentir”, que vale que hace dos semanas me lo dijiste, pero después de dos años, ¿no te parece un poco tarde?

Pero no voy a engañar a nadie. Eso lo digo por desviar un poco el rumbo de mis sentimientos. Porque sé que me lo dijiste desde el primer día, cuando dijiste: “Ya sabes lo que hay” y yo, ilusa, te dije: “No si ya lo sé, no pasa nada”; ahora, lo cierto es que sí que pasa, que pasa todo. Que no soporto la idea de no poder estar contigo. Que no soporto la idea de que dentro de 76 días, tendrás toda tu vida para olvidarme. Bueno, olvidarme no, simplemente no acordarte. Porque no vas a ser tú quien me llame un día cualquiera para preguntarme como van las cosas, ojalá porque tengas miedo de que te diga que sigo estando tan enamorada de ti como siempre lo he estado. Y esto es la primera vez que lo digo alto, pero es la verdad. Tenía que sacarlo. Desde el primer momento que entraste de verdad en mi vida, sentí algo. Y de eso, hace 3 años. 3 años que se dice pronto. Y ahora, te pido te vayas, porque al fin y al cabo, acabarás marchando. Pero no me hagas caso, porque aunque te vayas antes va a doler lo mismo. Fuiste tanto, que en algún momento pensé que tú y yo fuimos, un momento, un nosotros, un sentimiento, no sé el que, solo sé que fuimos.

Pero olvídate, no sé qué digo.
Mírame, aquí, escribiéndote en pasado que creía que éramos.
Cuando sigo pensando que somos.
Cuando deseo que seamos.

Que menos, que un futuro.

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