¿Sabes? No cambiaría nada de aquella carta, pues sin eso no
sé qué sería de nosotros ahora mismo. Tú y yo nunca hemos sido nada, pero esa
nada ha sido suficiente para haberme enganchado a ti. Mi corazón se agarra a
tus palabras, mientras yo le digo que te deje respirar. Que necesitas tu
espacio. Pero no me hace caso. Va detrás de ti, no ha aprendido. Nunca lo hará.
A pesar de lo mucho que lo has roto. Porque sí, seamos realistas. Me has roto
el corazón y estoy jodida.
Si pudiera volver hacia atrás otra vez, repetiría todo lo
que hemos pasado. Porque he sido muy feliz contigo, sin tenerte. Porque sigo siéndolo.
Si es que, que culpa tendrás tú de que mi corazón se haya enamorada de tu forma
de romperle. Que culpa tendrás tú de que esté completamente enganchada a tu
risa, a tu voz, a tu mirada. Que culpa tendrás tú de que me vuelva loca tu lado
borde, de que me vuelva loca tu forma de desquiciarme, de que me vuelvas loca.
Si es que, no puedes pronunciar mi nombre con esa sonrisa y esos dientes
rectos, porque se me para el corazón cada vez que lo haces. Y empiezo a vivir
de nuevo, cada segundo que te tengo a mi lado.
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