Nunca he hecho lo correcto, porque siempre he sido de mostrar mis sentimientos y cuando haces lo que sientes, no haces lo que deberías. Al meno yo no, porque sí, he querido arrancarte la felicidad de tus brazos, he querido dejarte sin nada con tal de que estuvieras conmigo. Y no, no porque te quisiera, sino porque no soportaba ese dolor y probablemente nadie pueda llegar a entenderlo, porque estar jodido por amor es una chiquillada, pero la verdad es que no. Creo que querer es lo más maduro que puede hacer una persona en el mundo, sea o no correspondido.
Sabes que he pasado por varias malas rachas, lo sabes porque has estado presentes en ellas, porque siempre has sabido decirme: "Tranquila, no pasa nada". Por eso y porque cuando me pasa algo siempre quiero decírtelo a ti, aunque no quieras saberlo. Y en cada mala racha acabo llamándote, hablándote y diciéndote cosas de las que probablemente acabaré arrepintiéndome, pero no porque no sean ciertas, sino porque vuelven a alejarme de ti. Pero, ¿qué hago? Es lo que siento, da igual que esté bien o no, si te digo que te quiero es porque lo siento. Me da igual que no respondas, que no lo sientas. Te lo digo porque no entiendo cómo alguien es capaz de estar a tu lado sin decírtelo.
Sé que nunca tendría que haberte dicho nada, así ahora yo estaría haciendo mi vida y sería completamente paralela a la tuya, pero no es así. Nuestras vidas se cruzan constantemente, tanto si queremos como si no, acabamos en el mismo punto de la ciudad, a la misma hora y sin saber qué decir. Porque, seamos sinceros, ya no tenemos palabras, porque ambos queremos poner un punto a esto, para poder empezar con algo distinto. Porque tú lo pondrías fácilmente, pero me destrozarías mucho más de lo que alguna vez has creído haberlo hecho, pero lo cierto es que no me has destrozado nunca; es por eso que me destrozarías de verdad, por primera y última vez, porque no habrían más momentos, porque no habría nada. Solo quedaría un montón de tristeza en el mundo que acabaría por eliminar cada punto de coincidencia en nuestros caminos.
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