Déjame hacerte feliz. Te lo suplico, déjame ser la razón de
tu sonrisa. Déjame decirte que la vida me sonríe tanto como lo haces tú. Déjame
repetirte todo lo que ya sabes, déjame hacerte todo lo que no quieres y decirte
todo lo contrario a lo que quieres escuchar. Déjame mostrarte como quiero ser,
como soy. Déjame tenerte. Sé que soy una egoísta, que si de verdad te quiero debería
dejarte ir. Al menos eso dicen, pero ellos no tienen ni idea de lo mucho que
llevo esperándote y lo que duele esperarte, sabiendo que tenemos fecha de
caducidad. Una fecha que se aproxima cada vez más deprisa… Lo bueno de antes,
es que no pensaba en esta fecha y podría seguir soñando con que podrías venir a
decir que me querías; pero ahora que sé que cuando llegue ese día se acabará
todo, ahora siento que te necesito. Que lo que sentía va más allá de lo que
alguna vez te he dicho. Que no se trata de besarte o de caminar agarrada a tu
mano; se trata de querer pasar el resto de mis días contigo. Pero eso a ti se te queda corto, bueno corto no; a ti
eso ni se te pasa por la cabeza. ¿Tú cómo vas a quererme? Si yo no soy nada
para ti, si soy como cualquiera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario