Cada vez que me preguntan qué es lo que quiero, yo solo
pienso en ti. Te quiero a ti. A ti, como regalo de cumpleaños, como regalo de
navidad, como regalo de santo o como regalo para toda la vida. Sí, para toda la
vida. Ni toda la ropa del mundo, ni todas las mansiones del mundo, ni nada
materia, yo te quiero a ti. A ti, para despertarte a besos y hacerte el
desayuno, para sacarte la lengua en el espejo del ascensor, para cogerte de la
mano en los semáforos mientras conduces y para hacerte feliz, como mínimo,
toda la
vida. Te quiero. A ti. ¿Por qué? No lo sé, contigo la vida parece más
bonita, porque eres mi canción favorita, la que no me puedo quitar de la cabeza,
la que canto a todas horas. Te quiero a ti. A ti, por ser como eres, por
hacerme ser como soy, por hacerme mejor persona. A ti, por ser la razón de mi
insomnio y quien me hace soñar. A ti. Te quiero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario