lunes, 20 de octubre de 2014

Porque eres parte de todo lo que soy.

Cada vez que me preguntan qué es lo que quiero, yo solo pienso en ti. Te quiero a ti. A ti, como regalo de cumpleaños, como regalo de navidad, como regalo de santo o como regalo para toda la vida. Sí, para toda la vida. Ni toda la ropa del mundo, ni todas las mansiones del mundo, ni nada materia, yo te quiero a ti. A ti, para despertarte a besos y hacerte el desayuno, para sacarte la lengua en el espejo del ascensor, para cogerte de la mano en los semáforos mientras conduces y para hacerte feliz, como mínimo, toda  la  vida. Te quiero. A ti. ¿Por qué? No lo sé, contigo la vida parece más bonita, porque eres mi canción favorita, la que no me puedo quitar de la cabeza, la que canto a todas horas. Te quiero a ti. A ti, por ser como eres, por hacerme ser como soy, por hacerme mejor persona. A ti, por ser la razón de mi insomnio y quien me hace soñar. A ti. Te quiero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario