sábado, 1 de noviembre de 2014

But you don't want to come on.

Hay algo que tienes que saber. Y es que pase el tiempo que pase, siempre, siempre voy a pensar en ti. Porque has llenado un hueco en mi corazón, que no voy a poder borrar. Dicen que el primer amor es el verdadero, que los demás son solo para olvidar. A lo mejor es cierto. A lo mejor me paso la vida buscando a alguien que me enamore como tú. De cero a diez. Empezar con nada y acabar con todo. Enamorarme de dentro a fuera, escuchar tu corazón y  comprender que no necesito nada más que tus latidos para seguir. Pero bueno, seguro que jamás encuentro unos labios que besen como los tuyos, porque no sé cómo besas. Pero no voy a encontrar ni unos labios, ni unos ojos, ni unas manos, ni a nadie como tú. Porque lo que una persona te hace sentir, no lo hace ninguna otra. Y tú me haces sentir bien, me das ganas y motivos por los que sonreír, ¿y por qué no? También por los que ser feliz. Deberías saber que soy tuya. Toda. Tuya. Deberías saber que dentro de un tiempo, puede que dentro de algunos años, nos cruzaremos y te seguiré mirando de la misma forma en la que te miro hoy. Seguiré emocionándome cada vez que hablas de ti y seguiré sonriendo al mirarte a los ojos. Es una pena, he llegado en el momento equivocado. Pero no puedo cerrarte la puerta, no puedo cerrar la puerta a lo más bonito de mi vida. No soy lo suficientemente valiente como para afrontar tus sentimientos. Como para admitirme que no me quieres. No. No  puedo. 

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