Hay algo que tienes que saber. Y es que pase el tiempo que pase,
siempre, siempre voy a pensar en ti. Porque has llenado un hueco en mi corazón,
que no voy a poder borrar. Dicen que el primer amor es el verdadero, que los
demás son solo para olvidar. A lo mejor es cierto. A lo mejor me paso la vida
buscando a alguien que me enamore como tú. De cero a diez. Empezar con nada y
acabar con todo. Enamorarme de dentro a fuera, escuchar tu corazón y comprender que no necesito nada más que tus
latidos para seguir. Pero bueno, seguro que jamás encuentro unos labios que
besen como los tuyos, porque no sé cómo besas. Pero no voy a encontrar ni unos
labios, ni unos ojos, ni unas manos, ni a nadie como tú. Porque lo que una
persona te hace sentir, no lo hace ninguna otra. Y tú me haces sentir bien, me
das ganas y motivos por los que sonreír, ¿y por qué no? También por los que ser
feliz. Deberías saber que soy tuya. Toda. Tuya. Deberías saber que dentro de un
tiempo, puede que dentro de algunos años, nos cruzaremos y te seguiré mirando
de la misma forma en la que te miro hoy. Seguiré emocionándome cada vez que
hablas de ti y seguiré sonriendo al mirarte a los ojos. Es una pena, he llegado
en el momento equivocado. Pero no puedo cerrarte la puerta, no puedo cerrar la
puerta a lo más bonito de mi vida. No soy lo suficientemente valiente como para
afrontar tus sentimientos. Como para admitirme que no me quieres. No. No puedo.
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