Aun podía sentir ese beso. Me acerqué poco a poco, hasta que mis labios rozaron los suyos.
Fue rápido, con miedo. Se separó, pero no sé qué pasaba que nuestros labios se
necesitaban. Bueno yo te necesitaba, tu supongo que también a mí. Y volvimos a
unirnos. Ya no había miedo, nada existía. Pero de pronto nos separamos. Sabiendo
que todo lo que te habías prohibido, lo estabas haciendo. Y nos miramos. Querías,
pero no debías. Pude sentir tus latidos al compás de tus besos. Creí crear un nuevo Big Bang, un nuevo mundo; creí
tenerte; creí ser tuya; creí en un nosotros. No volvimos a decirnos nada. Solo feliz
navidad. Y fue la primera vez que decíamos
nosotros. Y sonaba genial.
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