jueves, 21 de julio de 2016

Después de ti, tú.

A lo mejor aún no es demasiado tarde para decirte que, aunque no te este esperando, siempre voy a estar preparada para cuando vengas. Entonces podré decirte que es una pena que las cosas hayan sucedido así y que ahora ya ni siquiera podamos decir quiénes somos. También es una pena saber que todo lo que mereces lo tengo guardado en un cajón que cualquier día de estos estalla y entonces sí que estaremos jodidos, porque ese cajón esta lleno de todos esos besos que nunca te di, pero siempre mereciste; abrazos que te pertenecen por sonreír cuando todo a tu alrededor se desmoronaba; todas esas caricias para hacerte ver que nunca has estado solo y que nunca lo vas a estar; un montón de cosas que para ti no significan nada.

Qué quieres que le haga, si todo eso te pertenece, si sigues siendo tú la persona a la que quiero coger de la mano y llevarla a un rincón perdido de cualquier ciudad para mirarle a los ojos y decirle que es la única persona por la que estaría dispuesta a vivir y la única que seria capaz de matarme.

Y qué quieres que le haga
a este paso
voy a morir.

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