Un día pasa. Pasa que llega alguien que te devuelve la sonrisa, alguien que te alegra los días y que te devuelve la ilusión que hacía tiempo que ya no tenías. Porque sí, un día esa sonrisa que tenías medio rota, empieza a arreglarse y tú empiezas a tener ganas de volver a creer.
Te preguntarás: ¿A creer en qué? Y te diré que vuelves a creer en las personas, vuelves a creer en su magia.
Porque sí, un día pasa, te das cuenta de que quien te quita el sueño no es quien te rompió el corazón, sino quien empieza a arreglartelo. Y eso es bonito, es volver a sonreír como hacía tiempo que no lo hacías.
jueves, 22 de octubre de 2015
Por si acaso tú y yo.
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