sábado, 3 de enero de 2015

Te quiero porque no sé como no hacerlo.

Como explicar eso que tienes. Porque tienes algo, no sé muy bien el que pero lo tienes. Quizás tienes todo, por eso no encuentro palabra exacta para definirte. Tienes esa forma de andar acorde a tus brazos tan única que me vuelve loca cada vez que das un paso. Tienes esas manos, grandes y suaves, que cada vez que agarran las mias se me ponen los pelos de punta. Tienes ese hueco, entre tu hombro y tu cuello, en el que podría vivir durante el resto de mis días. Tienes esos mofletes, tan cálidos. Tienes esa boca, con el labio superior mas fino que el inferior, con esos dientes rectos y esa lengua, con esa sonrisa. Tienes esa nariz, que se arruga cuando me sacas la lengua. Tienes esos ojos, marrones por dentro y verdes por fuera, tienes esas pupilas brillantes, tienes esa mirada que me acelera el pulso al notarla. Tienes esos ojos oscuros en los dias grises y claros en los  soleados. Tienes esa peca en tu ojo izquierdo que te hace tan increíblemente tú. Tienes ese pelo, que te peinas hacia atrás cuando te pones nervioso. Tienes esa forma de escuchar cuando alguien te habla. Tienes esa forma tan suave de decir algo que va a doler. Tienes esa voz y ese sonido de tu risa, que si fuera melodía, seria mi canción favorita. Tienes esa forma de abrazarme, que hace que la vida valga la pena. Esa forma en la que me agarras  la espalda y me aprietas fuerte atrayendome hacia ti. Esa forma en la que me dejas acurrucarme en tu pecho, cerrar los ojos e impregnarme de tu olor.
Tienes esa forma de decirme que podría ser, pero que no es.
Tienes tantas cosas que quiero tener durante el resto de mi vida, que a veces me olvido de que no es, y me acuerdo de que podría ser

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