sábado, 15 de marzo de 2014

Lo siento, olvidé el significado de olvidar.

Debes saber que lo intenté. Que hubo muchos días en los que hacia cualquier cosa por no pensar en ti. Noches en las que odiaba no poder dejar de pensar en ti. Lo intenté, intenté olvidarte e incluso intenté olvidarme. Pero no hubo resultado. A la mañana siguiente siempre me despertaba con algún sueño, que nunca acababa, en el que siempre aparecías. Siempre encontraba una canción que me recordaba a algún momento vivido contigo. Siempre encontraba una fecha, un libro, cualquier pequeña estupidez que me hacía pensar en ti.
Así que no me digas que no intente olvidarte, porque lo intenté y no hubo resultado. Lo intenté y no pude. Por eso comprendí que probablemente ya no pudiera sin ti. Puede que no estuviera preparada para olvidar, puede que ahora tampoco lo esté. Pero por muy jodido que sea esto, te aseguro que me mantiene en pie. Que no me importa lo imposible que pueda llegar a ser, que te quiero y no sé cómo no hacerlo. Puede que en dos años todo cambie, pero ahora mismo te necesito tanto como al oxígeno. Porque mientras estaba olvidándote, mientras estaba sin ti, sentía que no tenía nada y que la vida, los días, pasaban y pasaban lentos y yo no te tenia. Por eso no puedo ni quiero olvidarte, porque muchas veces eres el único da sentido a mi vida y siento que sin ti, no hay nada.

He intentado olvidarte pero siempre recordaba el día en que te conocí, la primera vez que hable contigo. Recuerdo, cuando te conocí de verdad, cuando tus buenos días se convirtieron en rutina, cuando lloraba de la risa. De esto hace simplemente dos año, pero no fue ahí cuando me enamoré. Meses más tarde, cuando apenas quedaba un mes para que volvieses a ser rutina, empecé a soñarte. Y yo no entendía nada, pero no tuve que esperar mucho para entenderlo. Aquella tarde, en la que yo le daba vueltas en mi cabeza a que era lo que sentía, aquella tarde en la que yo te miraba mientras hablabas enfadado y entonces tú me miraste. Aquella tarde, me di cuenta de que lo que sentía era más grande de lo que pensaba. Me miraste y el tiempo se paró, también mi corazón. Los días, a partir de aquel momento, se volvieron largos, increíbles y maravillosos a tu lado. Los otros en los que no estabas eran terribles. Y aquello fue creciendo y tú estabas siempre en las malas y esto crecía sin que tú lo supieras y sin que tú quisieras. Y entonces pasó. Te lo dije y al principio todo era igual. Pero seis meses después, cambió. Diez meses después, sigo esperando un abrazó. Diez meses después no estas, como antes, en las malas. Diez meses después te echo de menos. Un año después, te quiero.

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