jueves, 20 de marzo de 2014

¿Hasta cuándo resistiremos la presión, sobre la garganta, de una verdad que poco a poco va desgastando nuestra sonrisa?

¿Nunca habéis callado tanto que os ha arañado? Sí, un arañazo de los que te dejan cicatriz. ¿Nunca os habéis sentido hundidos por tener que esconder lo que te encantaría gritar a gritos? ¿Nunca os ha entrado ganas de salir corriendo y esconderte por lo que van diciendo? ¿Nunca os habéis sentido solos? ¿Nunca os ha pasado que no sabéis donde queréis estar?

Yo hace tiempo que sufro de esto, de intentar encontrar que parte está apagada en mi interior. Hace algún tiempo que no sé cómo pedir ayuda, porque una ya se cansa de intentar creer que no ha caído, y si no empiezas por aceptar que estar hecha una mierda, nunca podrás levantarte. Pero es que ya no hay nadie que vaya y te de un abrazo sin que tú se lo pidas,  ya nadie sabe cuántas lágrimas esconden las sonrisas. Y digo que no hay nadie, porque ya no estás tú ahí. Y eso fue lo que me hizo caer, pero es que he estado tanto tiempo viviendo en la mentira… Caí, caí y caí. No se escuchaba nada solo la soledad. Solo veía tu  sonrisa. Y yo seguía cayendo, hasta que toque fondo. Y vaya, lo tocamos a la vez. Tú te hartaste de mí, cuando yo solo podía contigo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario