Hay un silencio que duele, el que deja una persona cuando se va. Sonidos que no vuelven, por mucho que queramos oírlos. Es una voz que deja de ser escuchada y que muchos temen olvidar. Es un vacío en tu vida, en tu corazón que no se puede llenar. Lo definitivo asusta porque no se puede cambiar, sucede un día porque si cuando nunca pensamos que pasaría o lo veíamos lejos. Lo peor es el momento en que nos damos cuenta de que las conversaciones con esa persona no vuelven, ni su compañía y que todas esas cosas que solíamos hacer con esa persona no volverán, no por una decisión si no porque así es la vida, a veces injusta. Pero aunque todas esas cosas no vuelvan, siempre estará el recuerdo. Y eso aunque no sea mucho, de vez en cuando ayuda, ayuda a que ese vacío se llene. Y una vez pasa, es lo que se debe hacer, se debe recordar. Pero no solo los buenos momentos, como suelen decir. Hay que recordarlos todos, porque mientras sean recuerdos con esa persona, serán especiales, únicos e irrepetibles.
Ni he superado ni he olvidado, pero no me importa si cada día me acuerdo de todos los momentos vividos contigo.
No hay que asignar palabras a todo, hay cosas que simplemente no se escuchan con los oídos pero si con el alma. La vida va más allá de todo tipo de explicación.
Dedicado a todas aquellas personas que no volverán pero que supieron despertar amor en los demás y eso queda para siempre.
’’Dedicado, en especial para ti.'' Dos semanas sin ti en cuerpo, pero contigo en alma.
Ni he superado ni he olvidado, pero no me importa si cada día me acuerdo de todos los momentos vividos contigo.
No hay que asignar palabras a todo, hay cosas que simplemente no se escuchan con los oídos pero si con el alma. La vida va más allá de todo tipo de explicación.
Dedicado a todas aquellas personas que no volverán pero que supieron despertar amor en los demás y eso queda para siempre.
’’Dedicado, en especial para ti.'' Dos semanas sin ti en cuerpo, pero contigo en alma.
Manel.S
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