Cada latido del corazón se supone que sólo bombea sangre al cuerpo. El mío bombea, además,recuerdos de tí. El latido del corazón que hoy me hace escribirte lleva, tu nombre.
No es gratuito, entonces, que el latido de mi corazón tenga sabor a tus miradas y que mi sangre repita tu nombre.
Miro tu perfil distinguido y tu sonrisa, de medio lado. Yo te miro todos los detalles.Tu presencia se me ha hecho necesaria, codiciable, deseada.
Hoy tengo ganas de tí, de tus ojos cafés, hoy tengo ganas de tus miradas, enfrentando mis ojos.
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